Criptomonedas – Wallets

por | Jun 22, 2022 | Criptomonedas

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Todo aquél que se adentra en el mundo de criptomonedas necesitará más pronto que tarde mantenerlas seguras y poder almacenarlas y operar con ellas al mismo tiempo.

Las wallets o monederos de criptomonedas, son el puente indispensable que nos permite administrar nuestras criptomonedas. Se trata bien de herramientas de software, bien de pequeños dispositivos de hardware con los que realizar las operaciones de recepción y envío a través de la red blockchain de cada criptomoneda. Se trata de herramientas de software o hardware especialmente diseñadas para almacenar y gestionar las claves públicas y claves privadas de nuestras criptomonedas.

En efecto, a diferencia del sistema financiero tradicional, Bitcoin y otras criptomonedas son monedas totalmente digitales que no existen en el mundo físico y que funcionan basándose en criptografía. Por ello, el diseño de las wallets es de vital importancia para poder operar y gestionar nuestros fondos. Y aunque, el término monedero nos parezca similar al que usamos para guardar nuestro dinero físico, lo cierto es que en criptomonedas, lo que realmente se almacena en las wallets son las claves públicas y privadas y son las que confieren a quien las conoce la propiedad y derecho sobre las criptomonedas transferidas a una dirección en particular.

  • La clave pública es similar a un número de cuenta bancaria. Podemos entregarla a cualquier persona para que nos envíe dinero, sin el riesgo de que pueda extraer nuestros fondos. A través de la clave pública se generan direcciones para recibir, consultar y ver el estado de nuestros fondos.
  • La clave privada funciona como una especie de llave, un PIN o contraseña que no debemos revelar a nadie, ya que nos otorga el derecho de gastar las criptomonedas contenidas en una dirección. Así, el propietario de la clave privada será el propietario de los fondos y tendrá total control sobre ellos.

Dado que Bitcoin y otros sistemas de criptomonedas son completamente descentralizados, no existe una entidad u organismo que las controle. Es por ello que las wallets juegan un papel muy importante en este ecosistema. Son una pieza de infraestructura básica que nos permiten operar con criptomonedas. En ellas podemos ver y consultar nuestros saldos, además de las operaciones realizadas y recibidas. También nos permiten operar nuestros fondos con absoluto control sobre ellos. No necesitamos el permiso o autorización de ningún tercero para realizar una operación.

Además de brindarnos seguridad y confianza para realizar nuestras operaciones, las wallets también nos permiten firmar transacciones sin la necesidad de que las claves privadas abandonen el dispositivo. Cuando realizamos un envío a una persona, estamos transmitiendo un valor en forma de transacción. Por lo tanto, le estamos transfiriendo la propiedad de una cierta cantidad de dinero a esa persona. Para que la red pueda confirmar dicha transferencia y el destinatario pueda usar los fondos, es necesario una firma digital. Así quedará comprobado que quien realiza la operación es dueño de los fondos y no un tercero.

Las wallets o monederos utilizan avanzadas técnicas de cifrado de las blockchain para otorgar y garantizar seguridad total a los usuarios. De esta forma la wallet puede guardar, enviar y recibir criptomonedas sin mayor riesgo.

En el momento de configurar una wallet, el primer paso es crear una clave privada mediante un algoritmo seguro (algoritmos como EcDSA o EdDSA…). En cualquiera de los casos el objetivo es proporcionar un alto nivel de seguridad gracias a que estos algoritmos permiten la creación de combinaciones casi infinitas y con un alto grado de dificultad lo que hace que sean prácticamente imposibles de adivinar o ser atacadas por la fuerza por hackers especializados en el mundo “crypto”.

Después de la generación de la clave privada, el segundo paso es proceder a la creación de la clave pública, la cual está relacionada matemáticamente con la primera. Y a partir de la clave pública se generan las direcciones donde podemos recibir criptomonedas. No obstante, es importante señalar que aunque la clave pública se genere y esté relacionada con la clave privada, no se puede hacer el proceso inverso. Es decir, no podemos deducir la clave privada partiendo de la clave pública, ya que el algoritmo usado para la creación es unidireccional.

De la misma forma, existen wallets deterministas (wallets HD) que al momento de configurarlas por primera vez, generan una seed o semilla. A partir de la cual son generadas todas las claves y direcciones. Posteriormente esta semilla nos servirá para restaurar, recuperar el monedero y nuestros fondos en caso de daño o pérdida de los equipos. Estas semillas son una especie de código que está representado por palabras mnemotécnicas generalmente en inglés. Con el fin de brindar una mayor facilidad al momento de realizar copias de seguridad.

No todos los monederos almacenan y soportan cada moneda, de hecho, cada moneda ha desarrollado un monedero para sí misma. También hay algunos monederos multi-monedas, que pueden gestionar más de una moneda.

Es importante señalar que las claves tanto públicas como privadas generadas en una wallet no están relacionadas con el protocolo de la criptomoneda. Si no más bien, se guardan dentro del hardware que las opera y nunca abandonan el dispositivo. No obstante, el nivel de seguridad proporcionado por una wallet dependerá del tipo que se esté empleando, sea una hardware wallet, paper wallet, light wallets, software para desktop, tablet o smartphone, u online.

Antes de operar con una wallet para nuestras criptomonedas es necesario conocer los tipos que están disponibles en el mercado. Estudiar las ventajas y desventajas que ofrecen cada una de ellas, para determinar cuál es la que mejor se adapta a nuestras necesidades.

El primero de estos desarrollos llevó a la creación de los full wallets o full clients. Estas son las wallets más complejas y también una de las más seguras del mundo de las criptomonedas.

Las cold wallets o monederos fríos, del tipo hardware o de papel son sin duda las que proporcionan un mayor nivel de seguridad a la hora de resguardar fondos de criptomonedas. Ya que operan fuera de línea y por tanto, no existe riesgo de que sean hackeadas o pirateadas convirtiéndose en ideales y preferidas por muchos para depositar grandes sumas de dinero. Las hardware wallets más conocidas son las Trezor y las Ledger.

Las hot wallets o monederos calientes, como las de escritorio, tablet o smartphone son mejores para realizar operaciones diarias. Debido a su condición de estar siempre conectadas a la blockchain, y por ende, a Internet si bien son mucho más susceptibles de sufrir ataques informáticos.

Es preciso valorar este último punto puesto que las wallets online u hot wallets ofrecen niveles de seguridad menores a los monederos fríos. Son plataformas que operan directamente desde un sitio web y que en la mayoría de los casos, la custodia de las claves privadas está en manos de terceros. No obstante, muchas permiten configurar capas de seguridad extras a fin de proporcionar una mayor confianza en sus usuarios.

También existen monederos más sencillos como las wallets SPV o las light wallets. Estos tienen como misión principal, hacer más sencillo el manejo de los monederos y requerir menos recursos en su ejecución y trabajo.